Título Primero. Naturaleza, fines y distintivos

22 febrero, 2010

Art. 1. Bajo la denominación de Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores, se establece en Sigüeiro-Barciela, en la Iglesia Parroquial de San Andrés de Barciela, en cuyo templo se venera la imagen de la Santísima Virgen de los Dolores, además de a otros Santos.
Su domicilio social será en la propia Iglesia parroquial. Esta Hermandad se constituye el día 15 de marzo de 2008.

Art. 2. El ámbito de esta asociación religiosa es local, y es una asociación voluntaria de fieles, expresión de la Comunión Eclesial, que se unen para ayudarse a vivir más intensamente su fe cristiana, para potenciar la actividad apostólica que dimana de la misma fe y para fomentar el culto a la Santísima Virgen, organizando actividades entre sus socios, para que a través de ellas se lleguen a motivar el espíritu religioso; participando en la Semana Santa, en el desfile procesional del día del Jueves Santo, cuidando el carácter religioso, catequístico y penitencial, dentro de una norma de austeridad.
Promoverá relaciones con otras Cofradías, Hermandades y Asociaciones piadosas, presididas por la consideración respetuosa y el sentido de la humildad. Desarrollará obras de promoción religiosa, cultural y social.
Esta asociación goza en la Iglesia de personalidad jurídica, a tenor del canon 322.

Art. 3. El hábito, escudo, insignias, atributos. etc., que podrán usar en los actos oficiales de esta Hermandad, serán:

HABITO: compuesto de una sotana, un capuchón escapulario, capa, fajín, guantes, calcetines y zapatillas o zapatos.
• La sotana será de tejido de algodón blanco, con botones en la parte delantera, en el centro, de color negro.
• El capuchón será de tejido de algodón blanco, en él en su parte delantera, a la altura del pecho, irá bordado el escudo o emblema de la Hermandad.
• La capa será de tejido de raso negro.
• El fajín será una cinta de tejido de raso negro de diez centímetros de ancho, terminando en flecos negros.
• Los guantes y calcetines serán de algodón blancos.
• Las zapatillas serán de tela negra con suela de cáñamo, o en su defecto, zapato de color negro.

ESCUDO:
El escudo está compuesto por la Cruz de Santiago, un corazón traspasado por siete espadas, rodeado todo por una corona de espinas; la Cruz de Santiago representa la gran influencia del Apóstol sobre nuestras tierras, la corona de espinas constituye uno de los símbolos de la Pasión de Jesucristo, en cuanto al corazón representan el amor de María hacia Dios y la humanidad, y las siete espadas, representan la veneración de los Siete Dolores de Maria que, promovida por la orden de los Servitas -Siervos de María- desde su fundación en la Florencia del siglo XIII, ensalza a la Virgen Dolorosa.

INSIGNIAS:
a) Sello de estampación con el escudo de la Hermandad que figurara al margen de la firma de todos los escritos que autorice su Presidente, Secretario, Tesorero o miembro de la Junta de gobierno habilitado para ello.
b) El Estandarte que representa simbólicamente a la asociación y que deberá ser una bandera, ostentando sobre la misma, bordado en sus colores, el escudo de la Hermandad. Por su alta representación, el Estandarte figurará siempre en lugar preeminente en los actos corporativos.
c) La medalla y cordón que será: la primera en metal plateado, figurando el escudo de la hermandad; y el segundo, del que penderá aquélla, estará constituido por un cordón de color negro y blanco, fabricado con hilo de seda o similar, con sus correspondientes pasadores

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Título Segundo. De los socios

22 febrero, 2010
REQUISITOS E INGRESO

Art. 4. Podrán pertenecer a esta Hermandad todos los hombres y mujeres desde su bautismo, que además de cumplir con los deberes comunes a todos los cristianos, se comprometen a observar los propios de la Hermandad. Estos socios pueden ser: activos, adheridos y honorarios.

• Los socios activos tienen todos los derechos y obligaciones que se especificarán.
• Los socios adheridos, son los menores de edad; tienen derecho a participar en los actos de culto y actividades de la Hermandad y en las reuniones tienen sólo voz, pero no voto.
• Los socios honorarios son las personas que aceptan este título, otorgado por acuerdo de la Asamblea General, en razón de su contribución moral o material al fomento de la Hermandad. El titulo de socio honorario no se concederá por razones políticas.

Art. 5. Para solicitar el ingreso en la Hermandad, será suficiente ponerse en contacto con cualquier miembro de la Junta de Gobierno, para que por el Secretario sea inscrito en el Libro Registro de la Hermandad. La Junta de Gobierno, asesorada por el Consiliario, se reserva el juicio sobre la admisión del candidato que, sin embargo, no podrá ser rechazado sino por razones graves.

Art. 6. Los menores de edad, adheridos, no serán admitidos sin la expresa autorización de sus padres o tutores. No se permitirá el ingreso a quienes figuren en cualquier secta o sociedad reprobada por la Iglesia, ni a quienes se aparten de la comunión eclesial, o se encuentren incursos en excomunión impuesta o declarada.

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS O HERMANOS

Art. 7. Derechos:
-Todos los socios activos, sin distinción de sexo, a asistir con voz y voto a las Asambleas Generales Ordinarias y Extraordinarias, a las cuales deberán ser citados de acuerdo con lo que disponen estas Reglas, con la debida antelación.
-Todos los socios activos, sin distinción de sexo, que habiendo cumplido los dieciocho años de edad, podrán ser elegidos para desempeñar cargos en la Junta de Gobierno siempre que reúnan las condiciones que previenen al respecto estas Reglas y muy especialmente atendidas su formación cristiana integral (religiosa, litúrgica, catequética y apostólica).
-Todos los hermanos, sin distinción de sexo, a ostentar la medalla de la Cofradía.

Art. 8. Obligaciones:
– Constituye la primordial obligación de los hermanos, participar responsablemente en las reuniones, actividades y actos propios de la Hermandad, entre los que destaca la asistencia al Triduo en honor de Nuestra Santísima Virgen de los Dolores programado anualmente, y a la estación de penitencia o procesión en la tarde del Jueves Santo acompañando a nuestra venerada Imagen de la Virgen Santísima de Los Dolores.
– Los hermanos que asistan a la estación de penitencia deberán guardar en todo momento la compostura y seriedad propias del ejercicio ascético que deben considerar practican.
– El hermano estará en el guardapasos a la hora que, para cada año, determine la Junta de Gobierno. A su llegada recogerá la insignia o cirio, devolviéndolo al final de la estación de penitencia, y durante la misma deberá colocarse en el lugar que se le designe, debiendo obedecer los mandatos de los Mayordomos, que son los encargados del orden y marcha de la Cofradía.
– Durante la estación de penitencia deberán ir con el mayor orden, sin hablar, bajo ningún pretexto, con los demás nazarenos o persona alguna de las que están presenciando el paso de la Cofradía ; deberán cuidar que no se corte la procesión, guardando con exactitud la distancia marcada de un nazareno a otro, y atenderán con puntualidad a las paradas y marchas que se hagan.
– Los socios se comprometen a abonar puntualmente las cuotas anuales ordinarias y las extraordinarias, establecidas por la Asamblea General , para el debido sostenimiento de la Hermandad.

Art. 9. La Hermandad se compromete por sí sola o en unión de otras hermandades, a organizar charlas, conferencias, cursos y otros medios para la formación de sus socios, quienes procurarán aprovecharse al máximo de ello. Se recomienda, además, a los socios que participen en ejercicios espirituales, cursillos y otras reuniones de formación similares.

Art. 10. La Hermandad fomentará entre sus miembros el espíritu de oración y la participación activa de los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía. Fomentará igualmente la lectura de la Sagrada Escritura y la reflexión de la Palabra de Dios, que ocupará un lugar destacado en las reuniones de piedad, organizadas por la Asociación.

Art. 11. La Hermandad fomentará la asistencia espiritual a los hermanos enfermos, y ofrecerá sufragios por sus difuntos.

Art. 12. Como testimonio de comunión, estimulará entre sus miembros una vida de verdadera fraternidad, así como el servicio al bien común. Y, como expresión de amor a la pobreza evangélica y solidaridad con los pobres, procurará, en la medida de sus posibilidades, atender a las necesidades y problemas de los más débiles, y trabajará por promover la justicia social según las enseñanzas de la Iglesia.

CAUSAS DE BAJA EN LA HERMANDAD.

Art. 13. Se causa baja en la Hermandad:
a) a petición propia.
b) por fallecimiento.
c) por incumplimiento reiterado e injustificado de las obligaciones de los socios.
d) por público y reiterado antitestimonio cristiano, bien por conducta escandalosa, bien por manifestaciones verbales o escritas contrarias a la enseñanza de la Iglesia.

En estos dos últimos casos, la baja la decretará la Junta de Gobierno después de dirigirle un fraternal aviso, y de una prudente espera frustrada de enmienda.


Título Tercero. Funcionamiento y gobierno

22 febrero, 2010
Art.14. Los órganos de gobierno de esta Hermandad son la Asamblea General y la Junta de Gobierno, cuyas funciones se determinan en los artículos siguientes.

Art. 15. La Asamblea General se celebrará, con carácter ordinario, una vez al año, cualquier día de los comprendidos en la Cuaresma, y con carácter extraordinario, cuando hubiese de tratarse asuntos urgentes de especial importancia, que superen las competencias de la Junta de Gobierno. La convocatoria se hará con quince días de antelación al menos, e irá acompañada del orden del día.
Se constituye válidamente la Asamblea General, en primera convocatoria, si están presentes la mitad más uno de los socios activos; y en segunda convocatoria, media hora más tarde, con los miembros activos que estén presentes en aquel momento.

Art. 16. Tienen derecho a participar en la Asamblea General y deben ser convocados a ella, todos los socios; pero sólo los activos y honorarios gozarán de voz y voto; mientras que los adheridos tendrán voz pero no voto.
Preside la Asamblea General el Hermano Mayor, los acuerdos serán válidos si obtienen la mayoría simple de los presentes con derecho a voto. Si se diera la igualdad de votos, resolverá el Presidente con su voto de calidad (canon 119).

Art. 17. Corresponde a la Asamblea General:

a) marcar las líneas generales de actuación para cada año.
b) la ratificación de los cargos propuestos por el Presidente para formar la Junta de Gobierno.
c) la revisión de las cuentas del año, que habrán de presentarse a la aprobación del Ordinario.
d) la revisión y actualización de los estatutos de la Hermandad, que habrá de someterse a la aprobación del Ordinario (canon 322).
e) conocer de las reclamaciones contra decisiones y actos de la Junta de Gobierno.

Art. 18. Es misión propia de la Junta de Gobierno determinar y acordar, dentro de los límites aprobados por la Asamblea General, lo que sea más oportuno y conveniente para el cumplimiento de los fines de la Asociación, para su desarrollo y progreso. De todos sus acuerdos informará luego a la Asamblea General.
La Junta de Gobierno se reunirá con carácter ordinario al menos cuatro veces al año, en los meses de Marzo, Junio, Septiembre y Diciembre, en el primer domingo de cada uno de dichos meses; y con carácter extraordinario siempre que fuera convocada por su Presidente para tratar asuntos urgentes de especial importancia. Las reuniones serán válidas siempre que en ellas participen, al menos, las dos terceras partes de los miembros que componen la Junta de Gobierno, los acuerdos se tomarán por mayoría simple de los asistentes. En caso de empate, resolverá el voto de calidad del Presidente (canon 119).

Art. 19. Forman la Junta de Gobierno:

. El Presidente o Hermano Mayor.
. El Vicepresidente.
. El Secretario.
. El Tesorero.
. Vocales y colaboradores (cuyo número lo determinara el Presidente, siempre en función de las necesidades que estime conveniente para el buen funcionamiento de la Hermandad).

Todos estos cargos serán ratificados en la Asamblea General, y no serán retribuidos. El Presidente necesita ser confirmado por el Sr. Obispo y no podrá desempeñar cargos de dirección en partidos políticos.

Forma parte, también de la Junta de Gobierno, el Consiliario. El nombramiento del consiliario de una asociación religiosa pública, corresponde siempre a la autoridad eclesiástica, pudiendo únicamente la asociación, si se juzga conveniente, ser oída, a través de sus dirigentes (canon 324).

El Consiliario:
– Lleva, en nombre del Obispo, la dirección espiritual de la Hermandad y vigila por ella.
– Asesora a la Junta Directiva en los asuntos teológicos y canónicos.
– Vela por la formación religiosa de los hermanos y visita a los enfermos.
– Asesora a la Junta en la admisión de nuevos miembros.
– Preside los cultos de la Asociación y representa al Obispo, cuando este no asista personalmente a las reuniones.

ELECCION A PRESIDENTE

Art. 20. Se pondrá por la Secretaría de la Hermandad, en conocimiento de los hermanos, mediante anuncio en prensa o por comunicación personal, a juicio de la Junta de Gobierno, la fecha de celebración de elecciones a Presidente Hermano Mayor de la Hermandad, su horario y el lugar en que haya de celebrarse. En la misma comunicación se les hará saber que el censo se encuentra desde entonces y por plazo de quince días a disposición de los socios, en Secretaría, para que conocido y examinado por cuantos lo deseen, puedan, durante el período de exposición, solicitar por escrito las rectificaciones que consideren oportunas. Una vez cumplido el plazo de los quince días de exposición del censo, no se admitirán nuevas rectificaciones, quedando confeccionado el censo definitivo.

Los socios en quienes concurran las condiciones de elegibilidad que determinan estas Reglas, podrán solicitar la ocupación del cargo, durante los siete días siguientes a la terminación de exposición del censo. La solicitud se hará por escrito dirigido al Hermano Mayor de la Hermandad y el Secretario entregará al peticionario resguardo o certificación acreditativa de su petición.

La Junta de Gobierno, examinará las solicitudes presentadas pronunciándose sobre su admisión o denegación según cumplan o no cuanto se dispone en los presentes estatutos. Aquellos solicitantes que hubieran sido excluidos de la relación a que se refiere el apartado anterior, se les comunicara por carta la exclusión, y podrán reclamar contra su no inclusión. La reclamación se hará por escrito dirigido al Hermano Mayor, teniendo siete días de plazo a contar desde el recibo de la carta de su exclusión, alegando las razones por las que a su juicio, debe ser incluido entre los candidatos. Tales reclamaciones serán resueltas por acuerdo mayoritario de la Junta de Gobierno y previa consulta de la misma con el órgano eclesiástico, en el plazo de los cinco días siguientes a la fecha en que finalice el plazo para efectuarlas, comunicándoles por escrito el resultado. La relación de candidatos aprobada definitivamente estará públicamente expuesta, para conocimiento de los hermanos en el tablón de anuncios del templo parroquial, al que pertenece la hermandad, con la antelación suficiente al día de las votaciones, no pudiendo ser este plazo inferior a cinco días.

El día de las elecciones, la mesa electoral estará integrada por un socio de lo más antiguos en la Hermandad, el cual ejercerá de Presidente, y por otro socio de los mas modernos, el cual ejercerá de Secretario, por dos miembros de la Junta de Gobierno saliente, y podrá estar presidida por el representante que la Autoridad Eclesiástica designe para ello.

Concluida la votación, se efectuara el recuento de votos, levantándose acta con el resultado, que será firmada por el presidente y demás componentes de la mesa, donde quedará recogido el resultado de la elección y las incidencias si las hubiere.

La elección se hará por votación personal y secreta entre los socios inscritos en el censo electoral, votándose a un candidato de los presentados. Sólo podrán votar los socios que se hallaren presentes en el lugar y día señalados en la convocatoria. Queda excluida la facultad de votar por correo o a través de delegado.

Resultará elegida aquella candidatura que obtuviese la mayoría de los votos útiles emitidos. En el supuesto de empate se proclamará Presidente el candidato más antiguo en la Hermandad. Una vez terminada la elección, se remitirá en el plazo de och
o días a la Autoridad Eclesiástica una certificación del acta levantada, con solicitud del Secretario saliente de confirmación del nuevo Presidente Hermano Mayor elegido. Una vez confirmado éste en su cargo, designara entre todos los socios pertenecientes a la Hermandad , a los miembros que integraran su junta de gobierno. Comunicando por escrito la composición de ésta a la Autoridad Eclesiástica.

En caso de que solo se presente una candidatura, ésta se proclamaría automáticamente Presidente Hermano Mayor; no habiendo lugar a las votaciones el día señalado al efecto para ello, lo que se comunicaría oportunamente a todos los componentes de la Hermandad.

Podrá presentarse al cargo de Presidente Hermano Mayor de la Hermandad, todo socio activo que cuente al día de las elecciones convocadas, una antigüedad superior a diez años en la Hermandad, goce de capacidad para el ejercicio de la responsabilidad que la Iglesia pide en los momentos actuales para los dirigentes seglares, y que no ejerza cargo directivo en partidos políticos, o de autoridad ejecutiva nacional, autónoma, provincial o municipal en el terreno político, y no ostentar cargo en Junta de Gobierno de otra Hermandad. El cargo se renovará, cada cuatro años, pudiendo ser reelegidos.

FACULTADES DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Art. 21. Son facultades del Presidente o Hermano Mayor:

El Hermano Mayor o Presidente/a de la Cofradía ostenta la representación legal de la misma y le corresponde las siguientes funciones:

a) Presidir y dirigir las Asambleas Generales y las reuniones de la Junta Directiva;
b) Ordenar la convocatoria y señalar el orden del día de las reuniones de aquellos órganos;
c) Dirigir las votaciones y levantar las sesiones;
d) Dirigir y coordinar –personalmente o por medio de delegado- las tareas encomendadas a los miembros de la hermandad.
e) Comunicar al Ordinario del lugar los miembros elegidos para componer la Junta Directiva, así como el estado anual de cuentas, el cambio de domicilio social, las modificaciones de los estatutos y la extinción de la Cofradía; a los efectos pertinentes.

Art. 22. Vicepresidente/a.

El/la Vicepresidente/a substituirá al Presidente en todas sus funciones cuando éste no pueda actuar.

Art. 23. Secretario/a.

El Secretario de la Cofradía, que lo será también de la Junta Directiva, tiene las siguientes funciones:

a) Cursar, por orden del Presidente, las convocatorias de las Asambleas Generales;
b) Levantar acta de las reuniones de los órganos de gobierno de la Cofradía, en donde figuren los temas tratados y los acuerdos tomados.
c) Procurar que los encargados de llevar a término los acuerdos tomados los cumplimenten.
d) Llevar el registro de altas y bajas de los miembros de la Cofradía para lo cual se elaborará un fichero en el que consten los datos personales de cada cofrade, con indicación de fecha de incorporación, oficios desempeñados en la Cofradía y –en su caso- fecha de baja (voluntaria, impuesta o por fallecimiento).
e) Certificar documentos de la Cofradía con el visto bueno del Presidente y cuidar del archivo de la Cofradía.
f) Dar entrada y salida a la correspondencia de la Cofradía. Informando a la persona u organismo que proceda.

Art. 24. Tesorero/a y Vocales ecónomos.

1.- El Tesorero tiene las siguientes funciones:

a) Administrar los bienes de la Cofradía de acuerdo con lo decidido por la Asamblea General y lo establecido en Derecho común;
b) Llevar el libro de ingresos y gastos;
c) Preparar el estado de cuentas del ejercicio económico y el presupuesto ordinario anual y, en su caso, el presupuesto extraordinario de la Cofradía;
d) Recabar de los miembros de la Cofradía las cuotas fijadas según los Estatutos y aprobadas por la Asamblea General;
e) Custodiar y actualizar el inventario de bienes de la Cofradía;
f) Recibir, asentar detalladamente en el libro de ingresos y depositar en el lugar prefijado las ofrendas realizadas voluntariamente por los cofrades y otros fieles, ya sean rogadas –mediante cuestación- o espontáneas.

2.- Los dos Vocales ecónomos son elegidos en la primera reunión de la Junta directiva por los seis Vocales que la integran y de entre ellos mismos. Ejercen la función de consejo de asuntos económicos de la Cofradía a tenor del Derecho. A ellos compete ayudar y asesorar al Tesorero, así como supervisar el ejercicio de su gestión


Título Cuarto. Facultades de la autoridad eclesiásticas

22 febrero, 2010
Art. 25.

Corresponde al Arzobispo de Santiago las siguientes facultades:

a) Derecho de visita y el de inspección de todas las actividades de la Cofradía;
b) El nombramiento, cuando proceda, del Consiliario de la Cofradía;
c) La aprobación definitiva de las cuentas anuales de la Cofradía, así como la facultad de exigir en cualquier momento rendición detallada de cuentas;
d) La aprobación de las modificaciones de los Estatutos;
e) La disolución de la Cofradía, de acuerdo con el Derecho.
f) Conceder licencia necesaria para la enajenación de los bienes de la Cofradía, de acuerdo con las normas del Derecho Canónico vigente (cc. 1291-1294 del CIC);
g) Las otras facultades que el Derecho Canónico vigente le atribuya.


Título Quinto. Administración de bienes

22 febrero, 2010
Art. 26.

1.- La Cofradía podrá adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales, de acuerdo con las normas de estos Estatutos y del Derecho Canónico vigente.
2.- Podrá adquirir bienes temporales mediante donaciones, herencias o legados que sean aceptados por la Junta Directiva.
3.- Los ingresos ordinarios de la Cofradía provienen de las cuotas ordinarias o extraordinarias que han de abonar los cofrades a tenor de lo establecido en estos Estatutos y los acuerdos de la Asamblea General. Compete a la Junta Directiva establecer el tiempo y lugar en que han de realizarse los pagos de las cuotas.
4.- La Cofradía no podrá enajenar (cualquiera que sea el modo) bienes, ni obligarse frente a terceros, por valor igual o superior a 4.000 € sin haber oído a los Contadores y el voto favorable de la Junta General.
Si la cantidad ascendiera a 24.000 € deberá constar, además, la licencia previa del Obispo diocesano a tenor del canon 1292, 1. Para lo cual la Junta de Gobierno deberá elevar al Prelado informe detallado de la operación, además del acuerdo de la Junta General y el parecer de los Contadores.
5.- Compete a la Junta Directiva organizar, con los límites establecidos por el Derecho común y estos Estatutos, la realización de cuestaciones. Debiendo cuidar con esmero, diligencia y fidelidad del depósito de las ofrendas recibidas, tomando asiento detallado en el libro ingresos; así como de facilitar cumplida información a los cofrades y demás fieles de la parroquia del caudal recaudado y del destino de los dichos fondos.
6.- Todos aquellos que reciban bienes de la Cofradía de La Santísima Virgen de los Dolores en depósito lo son a título gratuito; conservando la condición de depositario mientras no decida otra cosa la Junta Directiva, oído el Tesorero y los Vocales ecónomos. Los depositarios están obligados a custodiar y conservar los objetos que guardan; que habrán de entregar en cuando le sean requeridos por la Junta Directiva.

Art. 27.

Con el fin de procurar la mayor transparencia posible en la administración de los bienes, además de lo previsto en el Artículo 9º, b, el Tesorero y los Vocales ecónomos han de arbitrar el modo de informar sobre la marcha económica de la Cofradía a todos sus miembros (por medio de circulares, publicación en la revista parroquial,…).


Título Sexto. Modificación de los estatutos y disolución de la Cofradía

22 febrero, 2010
Art. 28. Modificación de los Estatutos

1.- La modificación de los Estatutos deberá ser aprobada por la Asamblea General, en único escrutinio válido, con la mayoría de los dos tercios de votos.
2.- Las modificaciones, una vez aprobadas por la Asamblea General, precisan –para entrar en vigor- de la aprobación del Arzobispo de Santiago.

Art. 29. Extinción y disolución

La Cofradía podrá ser suprimida por decisión del Arzobispo de Santiago a petición de la Asamblea General extraordinaria, la cual decidirá en un único escrutinio válido por mayoría de dos tercios de votos. Podrá ser suprimida también por decisión del Arzobispo por causas graves.

Art. 30. Destino de los bienes

En caso de extinción de la Cofradía, los bienes de la misma serán entregados a la parroquia de San Andrés de Barciela, para que con los mismos prosiga, en la medida de lo posible, atendiendo los fines propios de la Cofradía.