Título Segundo. De los socios

REQUISITOS E INGRESO

Art. 4. Podrán pertenecer a esta Hermandad todos los hombres y mujeres desde su bautismo, que además de cumplir con los deberes comunes a todos los cristianos, se comprometen a observar los propios de la Hermandad. Estos socios pueden ser: activos, adheridos y honorarios.

• Los socios activos tienen todos los derechos y obligaciones que se especificarán.
• Los socios adheridos, son los menores de edad; tienen derecho a participar en los actos de culto y actividades de la Hermandad y en las reuniones tienen sólo voz, pero no voto.
• Los socios honorarios son las personas que aceptan este título, otorgado por acuerdo de la Asamblea General, en razón de su contribución moral o material al fomento de la Hermandad. El titulo de socio honorario no se concederá por razones políticas.

Art. 5. Para solicitar el ingreso en la Hermandad, será suficiente ponerse en contacto con cualquier miembro de la Junta de Gobierno, para que por el Secretario sea inscrito en el Libro Registro de la Hermandad. La Junta de Gobierno, asesorada por el Consiliario, se reserva el juicio sobre la admisión del candidato que, sin embargo, no podrá ser rechazado sino por razones graves.

Art. 6. Los menores de edad, adheridos, no serán admitidos sin la expresa autorización de sus padres o tutores. No se permitirá el ingreso a quienes figuren en cualquier secta o sociedad reprobada por la Iglesia, ni a quienes se aparten de la comunión eclesial, o se encuentren incursos en excomunión impuesta o declarada.

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS O HERMANOS

Art. 7. Derechos:
-Todos los socios activos, sin distinción de sexo, a asistir con voz y voto a las Asambleas Generales Ordinarias y Extraordinarias, a las cuales deberán ser citados de acuerdo con lo que disponen estas Reglas, con la debida antelación.
-Todos los socios activos, sin distinción de sexo, que habiendo cumplido los dieciocho años de edad, podrán ser elegidos para desempeñar cargos en la Junta de Gobierno siempre que reúnan las condiciones que previenen al respecto estas Reglas y muy especialmente atendidas su formación cristiana integral (religiosa, litúrgica, catequética y apostólica).
-Todos los hermanos, sin distinción de sexo, a ostentar la medalla de la Cofradía.

Art. 8. Obligaciones:
– Constituye la primordial obligación de los hermanos, participar responsablemente en las reuniones, actividades y actos propios de la Hermandad, entre los que destaca la asistencia al Triduo en honor de Nuestra Santísima Virgen de los Dolores programado anualmente, y a la estación de penitencia o procesión en la tarde del Jueves Santo acompañando a nuestra venerada Imagen de la Virgen Santísima de Los Dolores.
– Los hermanos que asistan a la estación de penitencia deberán guardar en todo momento la compostura y seriedad propias del ejercicio ascético que deben considerar practican.
– El hermano estará en el guardapasos a la hora que, para cada año, determine la Junta de Gobierno. A su llegada recogerá la insignia o cirio, devolviéndolo al final de la estación de penitencia, y durante la misma deberá colocarse en el lugar que se le designe, debiendo obedecer los mandatos de los Mayordomos, que son los encargados del orden y marcha de la Cofradía.
– Durante la estación de penitencia deberán ir con el mayor orden, sin hablar, bajo ningún pretexto, con los demás nazarenos o persona alguna de las que están presenciando el paso de la Cofradía ; deberán cuidar que no se corte la procesión, guardando con exactitud la distancia marcada de un nazareno a otro, y atenderán con puntualidad a las paradas y marchas que se hagan.
– Los socios se comprometen a abonar puntualmente las cuotas anuales ordinarias y las extraordinarias, establecidas por la Asamblea General , para el debido sostenimiento de la Hermandad.

Art. 9. La Hermandad se compromete por sí sola o en unión de otras hermandades, a organizar charlas, conferencias, cursos y otros medios para la formación de sus socios, quienes procurarán aprovecharse al máximo de ello. Se recomienda, además, a los socios que participen en ejercicios espirituales, cursillos y otras reuniones de formación similares.

Art. 10. La Hermandad fomentará entre sus miembros el espíritu de oración y la participación activa de los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía. Fomentará igualmente la lectura de la Sagrada Escritura y la reflexión de la Palabra de Dios, que ocupará un lugar destacado en las reuniones de piedad, organizadas por la Asociación.

Art. 11. La Hermandad fomentará la asistencia espiritual a los hermanos enfermos, y ofrecerá sufragios por sus difuntos.

Art. 12. Como testimonio de comunión, estimulará entre sus miembros una vida de verdadera fraternidad, así como el servicio al bien común. Y, como expresión de amor a la pobreza evangélica y solidaridad con los pobres, procurará, en la medida de sus posibilidades, atender a las necesidades y problemas de los más débiles, y trabajará por promover la justicia social según las enseñanzas de la Iglesia.

CAUSAS DE BAJA EN LA HERMANDAD.

Art. 13. Se causa baja en la Hermandad:
a) a petición propia.
b) por fallecimiento.
c) por incumplimiento reiterado e injustificado de las obligaciones de los socios.
d) por público y reiterado antitestimonio cristiano, bien por conducta escandalosa, bien por manifestaciones verbales o escritas contrarias a la enseñanza de la Iglesia.

En estos dos últimos casos, la baja la decretará la Junta de Gobierno después de dirigirle un fraternal aviso, y de una prudente espera frustrada de enmienda.

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